El Proyecto Ciencia y Tecnología al servicio de la Alimentación fue una iniciativa propuesta por CREAS (Centro Regional de Estudios en Alimentos Saludables) que, en base a su estrategia de difusión y transferencia tecnológica, desarrolló este proyecto con el propósito de mostrar a la comunidad escolar, específicamente a 7 y 8°año básico de los establecimiento Colegio Montealegre (Valparaíso), Colegio Tierra del Fuego (Quillota), Liceo Parroquial Teresita de Los Andes (Rinconada de Los Andes), cómo la ciencia y la tecnología no son ajenas a las actividades de la vida diaria, y que podemos encontrarlas en algo tan cotidiano como comer, obtener y preparar lo que comemos.
La iniciativa pretendía, además, dar un impulso a la curiosidad nata de los niños y niñas, para que luego sean capaces de desarrollar de forma autónoma una investigación de campo.
Con este propósito se estableció una estrategia que permitiese a alumnos sin conocimiento previo, llegar a desarrollar una actividad experimental. Esta incluyó el realizar charlas expositivas para introducirlos en temáticas como Ciencia y Tecnología de Alimentos, Composición de Alimentos, Cómo afectan los procesos a los nutrientes y Saber que comemos (Etiquetado Nutricional). En estas charlas se contó con la presencia de alumnos y profesores participantes, así como de otros actores tales como Padres y Apoderados, de manera de incorporarlos en este tipo de actividad. La información generada en las charlas se encuentra disponible, tanto para la comunidad escolar como para toda la comunidad, a través de la página web del proyecto.
Esta introducción permitió que los alumnos fuese capaces de buscar información adecuada para un posterior desarrollo experimental. En este último caso, se llevaron a cabo 7 tipos de experiencias donde estudiaron temáticas variadas y de interés actual, tales como la presencia de antioxidantes en jugos de frutas y en té de hierbas, presencia de proteínas, almidón y/o carbohidratos en leche, y alimentos de consumo masivo como pan y fideos, entre otras cosas. A partir de estas investigaciones los alumnos de 7 y 8° año básico conocieron material de laboratorio, su uso y algunas reacciones, especialmente colorimétricas, que permiten establecer la presencia de los compuestos antes mencionados.
Como parte de las actividades, en cada establecimientos, y como parte de las acciones de la semana de la ciencia propuestas por EXPLORA, se realizó una muestra con alimentos saludables, y parte de las experiencias desarrolladas, con el propósito de difundir en toda la comunidad escolar los beneficios de una alimentación saludable. Adicionalmente, en el mes de noviembre, se realizó la Feria de Ciencia y Vida Saludable, en la ciudad de Quillota, donde la comunidad pudo apreciar de los avances del proyecto, y obtener información relevante sobre un estilo de vida saludable, ya que se contó con la participación de otras entidades tales como escuela de Gastronomía de DUOC, Carreras de Nutrición y de Kinesiología de la Universidad de Valparaíso, y de la Escuela de Educación Física, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Para esta feria, se generó una revista con información permitente a la temática de ciencias y alimentos que contiene experiencias simples que pueden ser replicadas en el hogar, y que fue distribuida durante la feria, y a los colegios participantes.
La realización de un taller donde los alumnos pudieron ver la elaboración de yogurt como un proceso científico (Biotecnológico), también fue parte de las actividades de este proyecto, con la cual se les permitió comparar un proceso industrial con uno casero, y ver las implicancias del mismo, acercándose más aún a las ciencias y tecnologías aplicadas.
Fue también parte de este proyecto una salida a terreno, con el propósito de que los estudiantes observasen en la realidad la producción y la venta de alimentos. Las visitas estuvieron acorde a cada establecimiento, y en un primer caso se realizó una visita a un supermercado (JUMBO de Valparaíso) donde los estudiantes pudieron conversar con cada encargado de sección, y conocer el complejo manejo de los alimentos antes de ser obtenidos por el consumidor final; en un segundo caso, se realizó una visita a la Estación Agronómica Experimental La Palma y CERES (Quillota), donde los estudiantes conversaron con expertos en el área de manejo agronómico, quienes además les mostraron todas las variables que pueden afectar la calidad de las frutas y hortalizas, y cómo es posible hacer un manejo sustentable de los cultivos.
Ante un análisis del proyecto, por parte de los investigadores (en función a test y encuestas desarrolladas a los alumnos participantes), así como de los profesores a cargo del proyecto, es posible concluir que la experiencia, por sobre todo, fue enriquecedora para los estudiantes, que se generó un mayor conocimiento y mayor curiosidad sobre la temática de los alimentos, y sobre el hecho de hacer investigación.
Además, es interesante destacar que el proyecto capacitó directamente a tres cursos de los tres colegios, que corresponden a 240 alumnos aproximadamente. Si se considera el universo de familias involucradas directamente, habría un universo de 840 personas involucradas en la iniciativa. A esto se le suma la cantidad de alumnos total de los 3 colegios que da un total de 980 niños y niñas, incluyendo 24 pre-escolares que conocieron de la iniciativa.





